“El rey de la basura” fue el apelativo que se popularizó el 2014 contra el alcalde de Comas, Nicolás Octavio KUSUNOKI FUERO, tras la sospechosa aparición masiva de botaderos improvisados donde se amontonaban desde residuos domésticos a desmontes en varias partes del distrito muy cerca de la comunidad, dando la impresión de que su gestión había renunciado sin más a brindar este servicio a los vecinos y que justos paguen por pecadores. Pero todas las pistas llevan a pensar en un complot.
La acumulación exorbitante de basura en los distritos no es un problema patentado por Kusunoki. Sin ir lejos, a Ricardo Belmont también en su momento se le acusó de tener a la capital como un basurero durante su gestión como alcalde (1990-1995). En el libro “El Hermanón”, el historiador Guillermo Thorndike explica que en esa fecha por una demanda de hace más de 20 años llegaron a embargar las rentas y camiones encargados del servicio, lo que trajo prontamente que en pleno verano crezcan los muladares callejeros.
En Comas el asunto tiene pasajes memorables: el 14 de noviembre del 2011 el Poder Judicial de Lima Norte condenó a dos años de pena suspendida a Miguel Ángel SALDAÑA REÁTEGUI -el predecesor de Nico en el sillón municipal- y a uno de sus funcionarios por delito contra la ecología en la modalidad de incumplimiento de normas relativas al manejo de residuos sólidos tras haberse probado que su gestión utilizaba un botadero en Tambo Río sin contar con la autorización correspondiente.
Sin embargo, al siguiente año, la Sala Especializada Penal Transitoria de esa corte, integrada por William Fernando QUIROZ SALAZAR (vocal ponente), Dante Tony TERREL CRISPÍN y David Víctor LECAROS CHÁVEZ, absolvió a Saldaña bajo este simpático argumento: “[ninguna norma legal] le impone un deber de encargarse directamente del control de la limpieza pública”.
El 6 de febrero del 2020 la teniente alcaldesa de Comas, Carmen Mónica ACUÑA JARA, denunció penalmente a Raúl DÍAZ PÉREZ por delito de omisión de actos funcionales por la acumulación de residuos sólidos. Pero el Segundo Despacho de la Sexta Fiscalía Penal de Lima Norte archivó el caso y Díaz está vivito y coleando, volviendo a postular a la alcaldía.
En cambio para Kusunoki Fuero la suerte no fue similar: el 2015 se inició un proceso penal contra él y uno de sus subgerentes por la acumulación de la basura, atribuyéndoles equivocadamente el delito de otorgamiento ilegal de derechos, dado que no se trataba si los funcionarios de aquel dieron autorización violando leyes ambientales -como sí pasó con Saldaña en el Mall Plaza Comas- sino el amontonamiento de basura.
La gestión de Kusunoki nunca dejó de contratar para la aludida prestación. Prisma ganó la licitación el 2013, pero denunció que el municipio le adeudaba S/ 6’230,557.76. Como todo dinero municipal, su escasez es generalmente por baja recaudación tributaria.
El 31 de mayo del 2021 Nico y su funcionario fueron condenados a tres años y seis meses de pena suspendida, fallo que fue confirmado el 16 de diciembre de ese año por la Quinta Sala Penal de Lima Norte donde estaba el mismísimo juez Lecaros Chávez, quien esta vez dejó a un lado el razonamiento que usó para limpiar a Saldaña y lo cambió por este: “se debe subrayar que precisamente por la autoridad que ostentaba al momento de los hechos debieron realizar acciones conducentes a resolver el problema sanitario que afectaba su distrito”. Ni Groucho Marx se atrevió a tanto.
Aun así, Nicolás Kusunoki es probablemente el único alcalde en el Perú que se enfrentó a la mafia de Graña y Montero del delincuente Pepe Graña y su socio Ricardo MONT LING (DHMont), por la corrupta venta del Aeródromo de Collique: nos arrebataron 64 hectáreas que hacían también de infraestructura para emergencias y de pulmón ecológico.
Encima, construyeron los condominios de Comas sin estudio de impacto ambiental aprobado y sin estudio de mecánica de suelos con fines de cimentación sobre un área donde abunda el agua subterránea (puquiales). Kusunoki anuló las espurias habilitaciones urbanas y una de las tantas represalias fue un infame comunicado de CAPECO, dirigida por el otrora delincuente y prófugo Lelio Nelson BALAREZO YOUNG. Si dicha institución estuvo del lado de los verdugos del “aeroclub”. ¿Por qué no recicladores clandestinos y funcionarios municipales para una venganza a punta de basura? “Quien puede lo más puede lo menos”.
Disclaimer: Nicolás Kusunoki es mi amigo desde el 2018 -ambos somos de la UNMSM- y puede que esta nota se presente como supersesgada, pero eso sí: no está divorciada de la veracidad, virtud inseparable de todas las publicaciones en No Apaguen La Luz.
(Nota: Estimado amigo lector, la sinopsis de la nota culmina aquí. Lo que sigue es la transcripción parcial del documento principal que sustenta esta publicación y que es propiamente la fuente periodística. No es indispensable su lectura, sino que se añade para facilitar la búsqueda por palabras y para fines académicos y/o periodísticos)
Documento completo de la publicación de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) en la página a17 de la sección Regiones del Diario “El Comercio” del martes 31 de mayo del 2011, año n.º 172, edición n.º 87.515. Dos páginas
[NALL OCR] El Comercio 31 MAY. 2011. Año n.° 172, n.° 87.515. CAPECO. Municipalidad de Comas. 2p by No Apaguen La Luz
Transcripción de las partes importantes:
CAPECO
A LA OPINIÓN PÚBLICA
MUNICIPALIDAD DE COMAS ANULA DE MANERA ARBITRARIA EL DESARROLLO DEL COMPLEJO HABITACIONAL COLLIQUE
La Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) expresa su protesta y rechazo a la acción prepotente del Alcalde de Comas, Nicolás Kusunoki Fuero, quien de manera arbitraria e intempestiva ha declarado la nulidad de la habilitación urbana otorgada por la Municipalidad de Comas de acuerdo a la normatividad legal vigente y validada por el Comité Colegiado conformado por el Colegio de Arquitectos, CAPECO, EDELNOR, SEDAPAL, Colegio de Ingenieros y Municipalidad Distrital de Comas.
La nulidad de oficio decretada por la nueva administración de la Municipalidad de Comas vulnera de manera flagrante, entre otros, el Principio Constitucional de Seguridad Jurídica y sobre todo afecta a miles de personas que no accederían a los siguientes beneficios:
1.- La edificación de no menos de 16,000 viviendas de interés social.
2.- Más de 3,000 puestos de trabajo directo durante 7 años.
3.- Más de 600 puestos de trabajo directo permanentes para la administración de los condominios.
4.- Más de 1,000 puestos de trabajo directo que demandará la operación de un Centro Comercial.
5.- Más de 2,150 m2 para futura comisaría, local de seguridad ciudadana y servicios públicos complementarios.
6.- Más de 10,700 m2 para el Ministerio de Educación cuya finalidad es futuro colegio, instituto tecnológico o universidad.
7.- Más de 160,000 m2 de parques y jardines entre públicos y privados que incrementarán el pulmón verde de Comas.
8.- Más de 7.5 millones de nuevos soles anuales en impuestos municipales, que podrán ser utilizados para ejecutar diversas obras en beneficio de Comas.
9.- Prosperidad y plusvalía a los vecinos, traducida en un incremento del valor del m2 por mejoras en seguridad; pistas nuevas con mobiliaria urbano y paraderos formales; mejores veredas con rampas para minusválidos; nuevos parques públicos con tachos y bancas; un centro comercial de primer nivel que brinde los mejores servicios para la comunidad; entre otros.
10.- La red vial que se construirá en el proyecto se integrará al sistema vial metropolitano e interconectará esta zona y sus alrededores.
11.- Líneas alimentadoras del metropolitano pasarán por el proyecto mejorando el transporte público y beneficiando a todos los vecinos.
En tal contexto, la nulidad antes mencionada atenta contra el Estado de Derecho, pues revierte de manera arbitraria e ilegal la validez de un acto administrativo (habilitación urbana) legítimamente concedido por un comité colegiado calificado y técnico, libre de intereses políticos, poniendo en serio peligro además el desarrollo de este mega proyecto habitacional y con ello las justas expectativas y derechos de las más de 1900 familias que ya han adquirido su vivienda, sobre la base de autorizaciones que fueron oportuna y válidamente concedidas y que hoy pretenden ser desconocidas.
Cámara Peruana de la Construcción.











